Publicado el Deja un comentario

Los libros, un juguete muy especial

Fomentar los hábitos de lectura desde temprana edad puede traer múltiples beneficios para los niños, por eso es fundamental que los padres de familia asuman la tarea de hacer de esta actividad un espacio interactivo que motive a los niños a dejar de lado por un momento la tecnología e interesarse en los libros. Teniendo en cuenta que la lectura inicia en casa, con el impulso de la familia, una buena idea para crear un hábito es que los padres utilicen libros con textos e imágenes, los cuales deben leerlos haciendo las entonaciones y la mímica, para que los niños entiendan que lectura puede ser algo divertido. Fomentar el hábito de la lectura empieza en el hogar, no es una responsabilidad únicamente en los colegios. Que los padres les lean a sus hijos o que los propios niños tomen un libro para leer, mejora en ellos la memoria, incentiva la imaginación y la creatividad, y a largo plazo hace que los niños hagan de la lectura un hábito y una actividad de entretenimiento. Es importante, además, que los niños encuentren siempre lecturas con contenidos que representen un aporte positivo para ellos y que sean adaptadas a sus edades.  
Publicado el Deja un comentario

Smartphones y tablets alejan a los niños de los libros

Un estudio ha descubierto que los niños que disfrutan de tabletas, smartphones, iPads, y kindles no las usan para leer libros, incluso si ya tienen afición por la lectura.
La investigación analizó los datos de los 997 niños que formaron parte de un estudio realizado en Australia en 2016 sobre la lectura de libros infantiles, con la finalidad de determinar el nivel de acceso de los niños a dispositivos con capacidad de lectura electrónica y su frecuencia de uso de estos dispositivos en relación con su frecuencia de lectura recreativa.
Analizando estos datos, la investigación descubrió que los encuestados generalmente usaban poco estos dispositivos para leer, incluso cuando eran lectores asiduos de libros. Además, el acceso a los teléfonos móviles se asoció con la poca frecuencia de la lectura. También se encontró que la frecuencia de lectura era menor cuando los niños tenían acceso a una mayor gama de estos dispositivos.
El estudio establece que cuanto más acceso tienen los niños a estos aparatos electrónicos, menos leen realmente, por lo que facilitar que los niños tengan tabletas, kindles y teléfonos inteligentes puede ser un obstáculo para fomentar su hábito de lectura.
Según explican estos investigadores en un artículo publicado en The Conservation, leer un libro en una pantalla tiene la dificultad añadida de que propicia la distracción, ya que la lectura puede ser interrumpida por el hábito de cambiar con frecuencia de una aplicación informática a otra.
Hay que tener en cuenta al respecto que si un niño no está muy animado a leer, con una plataforma digital llena de juegos y otras oportunidades es mucho más fácil cambiar de registro y abandonar la lectura.
Otra dificultad es que no todos los niños tienen los conocimientos tecnológicos necesarios para usar las plataformas digitales, por lo que si se limita la lectura de libros a través de estos sistemas, las consecuencias pueden ser perjudiciales para la formación de los más pequeños.
Otra conclusión que se desprende del estudio, desarrollado con niños de entre 4 y 6 años de edad, es que los libros impresos siguen siendo los preferidos por la población infantil.
Los autores de esta investigación señalan asimismo que es un mito que la población más joven, incluidos los adolescentes, prefieran las pantallas para leer libros, en vez del formato impreso.


Niños y adolescentes prefieren los libros
Se refieren a otra investigación anterior que descubrió que, mientras algunos disfrutaban leyendo libros en los dispositivos, la mayoría de los estudiantes con acceso a estas tecnologías no los usaban regularmente para este propósito. Es importante destacar que los lectores de libros más ávidos no suelen leer libros en pantallas, señalan los investigadores.
Los autores de esta investigación explican asimismo que los jóvenes no tienen un conjunto uniforme de habilidades, y que la tesis de que las pantallas son sus preferidas para leer libros no está respaldada por ninguna investigación.
Publicado el

¿Por qué a los niños no les gusta leer?

Todos tenemos claro que los beneficios de la lectura son incalculables y que estos dejarán huella de por vida. Sabemos que es una fuente de saber, sabemos que permite el desarrollo del sentido crítico, sabemos que permite imaginar, convertir las palabras en ideas…, sabemos que es bueno para nuestro cerebro, que agiliza nuestras habilidades cognitivas, entre ellas, la memoria, la capacidad para organizar ideas,  para conocer y relacionar conceptos, para mejorar la ortografía…y por si esto fuera poco, además, dicen algunos que, favorece las relaciones sociales, reduce nuestros niveles de estrés, activa nuestro sistema visual.
De igual forma que sabemos que la lectura es beneficiosa, conocemos a mucha gente a la que le apasiona y devora libros y libros de manera incansable, mientras para otros el acto de leer les supone un verdadero sacrificio y no les atrae en absoluto, y en este último grupo, encontramos a un alto porcentaje de niños en edad escolar, aversión que se hace más patente si el niño presenta alguna dificultad de aprendizaje que le impide alcanzar unos niveles de precisión, comprensión y velocidad lectora «aceptables» para su nivel y edad. Definitivamente y, a pesar de nuestras bienintencionadas recomendaciones «tienes que leer más para mejorar», «tienes que leer para tener menos faltas de ortografía»…., no somos capaces de «convencerles» y se «empeñan» en llevarnos la contraria (ironía) y optar por otras alternativas que ellos vinculan más con el ocio.
Es en este momento cuando nos asalta la pregunta del millón: ¿por qué a los niños no les gusta leer?, o dicho de otra manera ¿qué errores cometemos para que los alumnos desarrollen, en algunos casos, tal grado de aversión?. Podemos analizar varios:
  • Los objetivos
En muchas ocasiones, en la práctica diaria, pensamos que aprender a leer supone demostrar al maestro que se sabe decodificar palabras y descifrar frases en un libro, sin importar, si al niño le gusta o no leer ese libro o que se determinen unas exigencias adecuadas a sus necesidades o capacidades respecto al libro elegido. Lo que conduce, sin remedio, a una gran aversión en etapas más avanzadas del sistema educativo.
  • Lectura en voz alta
Que tire la primera piedra el que, cuando se pone a leer, lo haga en voz alta. Muchos de nosotros diríamos que es muy positivo que los niños lean en voz alta porque esto les ayuda a perfeccionar la dicción, la entonación, la coherencia al leer…, porque, mientras leen, se pueden escuchar y por tanto rectificar e ir incorporando la precisión deseada, pero ¿y si esperamos a usar este recurso de la lectura en voz alta a que el niño sea un lector consolidado y disfrute leyendo? o dicho de otra forma ¿porque no dejamos esta exigencia para cuando estén preparados para hacerlo delante de todos sus compañeros?. De esta manera el resultado será siempre óptimo, e incluso, los alumnos podrán comprobar, por si mismos, lo importante que es leer bien, ya que podrán apreciar que el resto está atento a su lectura, hecho motivador donde los haya.
  • Adquiere los libros de El Verbo Editores y cámbiales el hábito
Leer desde pequeños estimula la creatividad, y ayuda a futuro en la preparatoria y la universidad. Cómo padres, queremos lo mejor para nuestros hijos, y leer en familia es una semillita que crecerá año a año, siendo muy beneficioso para tus hijos. Nuestros libros están desarrollados de acuerdo con las más recientes innovaciones educativas y privilegian el impacto de la propuesta visual, de este modo, podrás compartir el hábito de la lectura con tus hijos, inculcándoles valores y buenas costumbres que perdurarán para toda la vida.
Publicado el Deja un comentario

Leer en casa con los niños: por qué es importante

Fomento de la lectura en el hogar

El ambiente familiar es determinante en la etapa educativa. Las prácticas y costumbres que los niños adquieren en casa les ayudan al éxito en el colegio. Es un esfuerzo de todos, pero el grupo de referencia es la familia y en ella se fijarán para construir sus hábitos. La importancia de transmitir a los pequeños el gusto por la lectura no es una cuestión baladí. De acuerdo a los datos del Ministerio de Educación, en nuestro país, se calculan «21 puntos de diferencia en la lectura en cuarto curso de Primaria según el ambiente familiar y la estimulación lingüística».

Leer antes de Primaria

En Primaria, cuando los pequeños comienzan en el colegio, es frecuente que ya sepan leer o, al menos, que se defiendan en la lectura. Pero además es importante que los niños, antes de esta etapa, hayan comenzado a escribir palabras. Las habilidades lectoescritoras enseñadas por los progenitores o desarrolladas en Educación Infantil son muy valiosas de cara al futuro académico. «Durante el desarrollo del niño, el tiempo dedicado a las actividades relacionadas con la alfabetización es esencial para la adquisición de las destrezas lectoras y de escritura, y los efectos pueden ser de larga duración»